Comparamos la jornada partida y la intensiva

Dentro del control horario existen dos tipos de jornada, la partida o intensiva. La jornada partida de al menos 8h con pausa para comer, de entre 1 y 2h con posibilidad de flexibilidad a la entrada y la salida.  La jornada intensiva suele ser como máximo de 8h, pero sin pausa para la comida.  En el pasado, la jornada intensiva se reducía a trabajadores públicos o trabajadores a turnos con calendarios rotativos.  En la actualidad se ha ido extendiendo, el intensivo primero en el periodo vacacional para mejorar la conciliación familiar, pero ahora se ha ido extendiendo en sustitución de la partida. Analizamos los pros y contras de las dos modalidades. Pueden consultar las definiciones de las jornadas laborales en la página del Ministerio de Trabajo y Economía Social.

Jornada partida o completa

A favor:

Permite que tanto la entrada como la salida sean más flexibles, pudiendo conciliar mejor la vida familiar. Permitiendo por ejemplo acompañar a los niños al colegio. Otra posibilidad de hacer deporte antes de empezar a trabajar.

Permite socializar más con los compañeros por las pausas para comer. También hay quien aprovecha las pausas para realizar alguna actividad.

Al tener una jornada más prolongada, los horarios se pueden compaginar mejor con los proveedores o clientes. Todo y que se está notando este cambio de tendencia y cada vez se alarga menos por las tardes.

En contra:

La principal desventaja es que la jornada puede alargarse en el cómputo total. Si añadimos el tiempo de desplazamiento, fácilmente puede abarcar unas 12h fuera de nuestra casa. Esto puede ser un gran inconveniente para muchos trabajadores. 

Otra desventaja pueden ser los costes de la pausa al mediodía. Tiene unas implicaciones como comer fuera de casa o tener que prepararse la comida con el tiempo que implica.

Normalmente se pierde toda o gran parte de la tarde, impidiendo realizar otras actividades o tareas personales y familiares.

Jornada intensiva

A favor:

Aumenta la motivación, los empleados se pueden organizar mejor, están más contentos y por lo tanto realizan sus tareas de manera más eficiente. También puede tener un ahorro respecto a la partida. Por ejemplo, ya que no es necesario comer fuera de casa. La posibilidad de poder aprovechar más el día es de las principales ventajas que perciben los empleados, pudiendo conciliar mejor con la familia o para disfrute personal.

Los estudios indican que mejora la concentración de los empleados respecto la partida.

En contra:

Suelen tener horarios más rígidos o con menos flexibilidad. También en ciertos convenios puede ser necesario trabajar algún día festivo para compensar las horas totales de trabajo.

Con KABIT se pueden configurar Control horario con jornada partida o intensiva, con pausas para comer o de descanso en el caso de las intensivas, permitiendo un grado de precisión muy alto. Asimismo en el caso de reducciones de jornada también se pueden crear ajustándose a las necesidades específicas del empleado.

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